Posiciones para dormir bien

Durante las fases del sueño No Rem, cada persona cambia de posición varias veces por diferentes motivos.

Para relajar las piernas, para respirar suavemente, para aliviar la tensión en la espalda, pero también para adaptarse a su personalidad.

Descubramos más sobre las posiciones para dormir bien y lo que significan.

Sueño y movimiento

Sueño y movimiento

Dormir en una cama cómoda, bien aislada térmicamente, que sostenga el cuerpo y lo acompañe en sus curvaturas naturales es el «must» para descansar bien.

No es un anuncio de una empresa de colchones o al menos no sólo eso, sino que es la condición deseable para poder dedicar el tiempo dedicado al descanso, ya sea poco o mucho.

Durante el sueño el cuerpo humano se mueve, gira y gira en busca de la mejor posición compatible con el momento que está viviendo.

Hay sujetos muy dinámicos, en perpetuo movimiento, excepto en las fases REM en las que los músculos están casi paralizados.

Hay otros que aparentemente ni siquiera arrugan las sábanas, pero que en realidad realizan pequeños movimientos al menos veinte veces, respondiendo a necesidades específicas, situaciones posturales o oníricas en la fase NREM.

Más allá del sueño agitado por los sueños, el cuerpo humano está a menudo sujeto a una actividad de afrontamiento (término tomado de la psicología clínica) o a una compensación postural, que adapta el cuerpo a las condiciones de desequilibrio, para buscar lo mejor y aliviar las consecuencias de las posiciones incorrectas.

El sueño demuestra que esta corrección también se produce de forma inconsciente: en kinesiología aplicada se diría que el cuerpo se conoce a sí mismo, nunca miente y se corrige.

Posiciones para dormir bien

Posiciones convencionales para dormir

Dormir es una actividad vital que no solo nos permite descansar, sino que también juega un papel crucial en nuestra salud física y mental.

La posición en la que dormimos puede tener un impacto significativo en la calidad de nuestro sueño y bienestar general.

A continuación, exploramos las cinco posiciones de sueño más importantes y sus efectos en nuestra salud.

Posición Fetal

Esta es una de las posiciones más populares para dormir. Consiste en acostarse de lado con las rodillas flexionadas hacia el pecho.

Esta posición es especialmente beneficiosa para las personas con dolor de espalda, ya que ayuda a reducir la tensión en la columna vertebral.

Además, es ideal para las mujeres embarazadas, ya que mejora la circulación sanguínea hacia el feto y previene la presión sobre el hígado.

Dormir de Lado

Dormir de lado, con las piernas extendidas y los brazos en posición natural, es otra posición común. Esta postura es excelente para aliviar el reflujo ácido y la acidez estomacal.

También puede reducir los ronquidos y es beneficioso para las personas con apnea del sueño. Sin embargo, puede causar arrugas faciales y flacidez de los senos a largo plazo.

distintas Posiciones para dormir bien

Dormir Boca Arriba

Acostarse boca arriba con los brazos a los lados es ideal para la salud de la columna vertebral y el cuello, siempre y cuando se utilice una almohada adecuada.

Esta posición permite que la espalda descanse cómodamente en una alineación neutral. Sin embargo, puede no ser la mejor opción para quienes roncan o tienen apnea del sueño, ya que puede agravar estos problemas.

Posición del Soldado

Similar a dormir boca arriba, esta posición implica acostarse con las manos a los lados y completamente recto.

Es excelente para prevenir el dolor de cuello y espalda y ayuda a minimizar las arrugas faciales y la ptosis mamaria.

Sin embargo, al igual que dormir boca arriba, puede no ser adecuada para personas con problemas respiratorios durante el sueño.

Posición Estrella de Mar

Esta posición implica dormir boca arriba pero con los brazos alrededor de la almohada o elevados.

Aunque es menos común, ofrece los mismos beneficios para la espalda y el cuello que dormir boca arriba. Sin embargo, puede causar dolor en los hombros y es probable que aumente los ronquidos.

 

Cada posición de sueño tiene sus ventajas y desventajas.

La elección de la posición más adecuada depende de las necesidades individuales de salud y comodidad.

s importante considerar estos factores para asegurar un sueño reparador y saludable.

Posiciones para dormir y feng shui

Posiciones en la cama, recomienda el Feng Shui

Se puede ayudar a dormir no sólo mediante las posiciones del cuerpo, sino también con las posiciones de la cama diseñadas para recibir el abrazo de Morfeo.

En esto ayuda el Feng Shui, una antigua tradición geomántica taoísta que en los años 50 también fue apoyada por las investigaciones geobiológicas de los hermanos Hartmann.

Según las indicaciones del Feng Shui, la posición de la cama debe incluir la orientación del cabecero hacia el Norte, o Noreste, absolutamente nunca hacia el Sur.

Delante de la cama no deben colocarse superficies reflectantes, como espejos, ni aberturas dispersantes, como puertas y ventanas.

De esta forma se protegería mejor el sueño, favoreciendo incluso un aumento de la fase REM, fundamental para la regeneración cerebral.

Una mayor precisión a la hora de identificar las posiciones correctas del lecho viene dada por el uso de mapas de Hartmann, que son capaces de localizar los llamados nodos, es decir, puntos radiantes que pueden generar perturbaciones definidas como geopatías.

Según esta teoría existiría una red (de 2 m por 2,5 m de paso) que cubre todo el planeta y sale radialmente del mismo.

Las zonas de cruce se denominan nódulos de Hartmann o puntos cancerosos y permanecer mucho tiempo sobre ellas podría provocar trastornos del sueño incluso graves.

Otros aspectos importantes para dormir bien

Otros aspectos para dormir bien

Además de las posiciones para dormir, hay otros aspectos relevantes que pueden influir significativamente en la calidad del sueño:

  • Calidad del Colchón y la Almohada: La elección de un colchón y una almohada adecuados es fundamental. Un colchón que se adapte a la forma del cuerpo y proporcione el soporte necesario puede mejorar la comodidad y prevenir dolores de espalda y cuello. La almohada debe alinear el cuello con el resto de la columna para evitar tensiones.
  • Ambiente de Sueño: Un ambiente tranquilo, oscuro y fresco favorece un sueño profundo y reparador. Reducir la exposición a ruidos, luz y temperaturas extremas puede ayudar a mejorar la calidad del sueño.
  • Rutinas Previas al Sueño: Establecer una rutina relajante antes de dormir, como leer, meditar o tomar un baño caliente, puede preparar el cuerpo y la mente para un descanso efectivo.
  • Evitar Estímulos Perturbadores: La exposición a pantallas de dispositivos electrónicos antes de dormir puede afectar negativamente la calidad del sueño debido a la luz azul que emiten. Asimismo, evitar comidas pesadas, cafeína y alcohol antes de acostarse puede contribuir a un mejor descanso.
  • Consistencia en los Horarios de Sueño: Mantener un horario regular para acostarse y levantarse ayuda a regular el reloj biológico del cuerpo, mejorando la calidad del sueño.
  • Ejercicio Regular: La actividad física regular puede mejorar la calidad y duración del sueño. Sin embargo, es recomendable evitar ejercicios intensos justo antes de dormir.
  • Manejo del Estrés: El estrés y la ansiedad pueden afectar negativamente el sueño. Prácticas como el yoga, la meditación y técnicas de respiración pueden ser útiles para manejar el estrés.
  • Consultar a un Profesional: Si se experimentan problemas persistentes de sueño, como insomnio o apnea del sueño, es importante consultar a un profesional de la salud. Pueden ofrecer diagnósticos y tratamientos específicos para mejorar la calidad del sueño.

Incorporar estas consideraciones en la rutina diaria puede tener un impacto positivo significativo en la calidad del sueño y, por ende, en la salud general.